Warhammer Fantasy RP - La Compañía de la Luna Roja

Misterio en la Villa de Grunewald | Parte 4

Aventura Ojo por Ojo

5nd Pflugzeit, 2521 – 19:00h

Viktor, Giovanni, Ferdinand y Wilhem se hallaban en el Gran Salón donde aún se estaba preparando la mesa de la Cena, cuando algo inquietó a Viktor…. Al aparecer, Viktor Gosbert, vió a un niño de apariencia fantasmal bajando por las escaleras del segundo piso al Gran Salón, cruzando la mesa del comedor… dijo que le saludaba con su pequeña manita. Pasando por todo el comedor hasta atravesar un muro, mientras le hacía señas de que viniera con él… hacia esa dirección en concreto…
Viktor marchó hasta una habitación contigua siguiendo su visión, una sala muy bien iluminada, con un ventanal enmarcado por dos pesadas cortinas de color oscuro y que daban a una pequeña arboleda. A pesar de la luz del dia que bañaba la sala, al joven hechicero le pareció que hacía mucho frío. Viktor decidió entrar en la habitación y justo al hacerlo, al joven hechicero se le puso la piel de gallina, se le empezó a condensar el aliento… fijándose que sobre la pared de piedra del este había un visillo de terciopelo azul y frente a este visillo había colocada una silla de respaldo alto con gruesos cojines, que pese a haber sido un mueble opulento, ahora se hallaba bastante gastado…. del techo colgaba una araña de luces y otra de las paredes de las sala había una gran chimenea de ladrillo, vacía y apagada a pesar del frio…
Viktor inspeccionó el visillo, retirando con cuidado… cuando de repente vió un inquietante ojo humano como hinchado, con un iris de color azul pálido y una enorme pupila dilatada, observandolo detenidamente revelaba que había manchas de sangre en la pupila. El lienzo estaba enmarcado en un pesado marco tallado con una serie de siniestros trazos geométricos… aunque lo intentó, el jóven mago no reconoció la naturaleza de lienzo, volviendolo a tapar y saliendo de la sala de estar.



Giovanni y Wilhelm mientras tanto intercambiaron algunas palabras, hasta que Giovanni cansado de esperar por la cena, se disponía a ir a la cocina pues le apremiaba el hambre, se encontró con Viktor en el pasillo, se preocupó bastante pues este le parecía muy angustiado. Y tras hablar con él, Giovanni decide ir a hablar con la sirvienta Hanna Dralst, y le pregunta sobre la Sala de Estar.
Decidido en averiguar algo más Giovanni y Wilhelm entran a la Sala de estar, acompañados por Viktor donde esté les comenta todo de lo que ha sido testigo y averiguado. Wilhem y Giovanni llevados por su curiosidad desearon ver el cuadro, ambos quedaron angustiados después de verlo, pero especialmente Giovanni… sintió un impulso por tocar y manipular el cuadro, cuando Viktor logra apartar a Giovanni de manera inmediata, pero forcejeando Viktor lo detiene justo antes de que Wilhelm volviese a tapar el cuadro con el visillo.
El grupo decide salir fuera de la villa para conversar, queriendo evitar oídos indiscretos ante lo acontecido.

Ferdinand von Schrodinger

… decidió separarse justo cuando Viktor se excusaba para perseguir su visión. El jóven noble tras dar con varios sirvientes, este intentaba averiguar acerca de la distribución de habitaciones.
Ferdinand sigue paseando por el pasillo del segundo piso, hasta entrar en la habitación de los invitados, encontrándose al enano Kurgi roncando… Siguiendo explorando e intentando entrar en las habitaciones cerradas, Ferdinand se encuentra con el administrador Pierson a la altura de la Sala de Convalecencia, volviendo a escuchar los desvaríos de una voz fuerte - ¡El Ojo que todo lo vé, el Ojo lo vé todo! - haciendo caso omiso a la voz, Ferdinand le pregunta al administrador por Sieg.
Seguido por su instinto de encontrar a Sieg Ferdinand salió a fuera de la villa, y por fortuna lo vió sentado a los pies de el muro, pero antes Ferdinand echó un vistazo por la fragua que justo le había quedado de camino.

Sieg von Krieg

… tan borracho como una cuba, extrañamente empezó a hablar con un extraño acento bretoniano… al poco decide marcharse tambaleándose hasta el exterior de la villa…
Tras tomar un poco el aire, y decidir que quiere arreglar su espada, el borracho Sieg se dirigió hacia la fragua que se hallaba empotrada en una de las esquinas interiores del muro, en el interior había un horno frío y un pesado yunque, y de las paredes colgaban numerosas herramientas de herrero. Sobre un banco de madera enorme había un surtido de armas y armaduras bastante estropeadas… Sieg borracho decide intentar arreglar una Capelina de Placas con sus nulos conocimientos de Herrería, destrozando la pieza, y tirándola por los suelos de la Fragua… al final decide marcharse hasta el exterior, hasta el muro este, donde se sienta a pensar en sus cosas de borracho…
Al poco es encontrado por Ferdinand.

Ferdinand, Wilhelm, Sieg, Viktor y Giovanni

Al poco de salir, todos se reúnen en la entrada de la villa, incluido Sieg a pesar de seguir borracho, ayudado por Ferdinand. Viktor puso al día a Ferdinand y a Sieg, sobre el cuadro que anteriormente fueron testigos en la Sala de Estar… pero Sieg no prestó apenas atención y en seguida el grupo volvió a separarse… cuando Sieg se quedó fuera…

Ferdinand, Wilhelm, Viktor y Giovanni Tras dejar a Sieg entraron en la mansión y subieron al piso de arriba, Ferdinand comentó al resto lo que vió en la sala de convalecencias, y así fue, como siguiendo la ronca voz de los delirios de un enano en la planta superior… - Esconde el Martillo!, esconde el Martillo! Corazón que no sabe, Ojo que no ve… y así decidieron entrar a la misma… Esta habitación solía ser el cuarto de invitados, pero desde el ataque de los hombres bestia se utilizó para alojar a los empleados que requieren atención médica. Todos los muebles se han pegado a las paredes a fin de hacer espacio para los catres improvisados…
En el interior de la habitación había cuatro personas encamadas, entre ellos un enano que balbuceada delirante ,a su lado, consolandolo y atendiendolo se hallaba una anciana la conocieron por la Hermana Sonja, piadosa de Sigmar… además de dos guardias encamados inconscientes, y un jóven que se presentó como el Jardinero de la Villa, Bertoldt Grandhof y justo en el centro, atareado, se hallaba el Galeno de la Villa, el Doctor Stefan Sieger de acento Wissenlandés.
Los miembros de la Compañía no tardaron en entablar conversación con ellos y preguntarle por la situación de los heridos… el Doctor le restó importancia al estado del Enano, que resultó ser Korden Kurgasson…el Herrero de la Villa… No dejéis que me afeitan la Barbas, no confieis nunca en un Barbero! Gritaba el enano en unos balbuceos delirantes… aunque no fue capaz de responder a ninguna pregunta debido a su estado… disculpándose por el Enano habló Sonja, que resultó estar ciega.. y así explicó como se ha descuidado la Capilla de Sigmar…
El Galeno se mostró indiferente a la compañía, realizando sus que haceres.. mientras el Jardinero, un muchacho nervioso de unos 20 años, no paraba de quejarse de dolores por todo el cuerpo… mientras era interrogado por Viktor, pues le parecia un tipo extraño y de alguna manera quería saber como el jardinero había acabado herido…
La insistencia de Giovanni por atender a los heridos y hizo que se ofendiera el Doctor Sieger que salió acalorado de la Sala de Convalecencia, momentos en que la Compañía aprovecha para hablar intentar hablar más privadamente con la Hermana Sonja.. pero al poco llegó el Doctor con el Mayordomo… momentos en lo que Giovanni atiende a Bertoldt y se dió cuenta que el Jardinero, únicamente estafa fingiendo estar herido…
Al salir de la habitación de Convalecencia, saliendo por los pasillos la compañía se encuentra con un sirviente que se hallaba fregando los suelos del piso de las habitaciones, cuando Willhelm al ser el último, se fijó como al sirviente se le calló una nota que el Patrulla de Caminos lo cogió de inmediato y en el momento que vió correcto lo compartió con el resto, dándoselo a Giovanni para que lo leyese justo cuando llegaron a la fragua… “El Ganso está bueno” - comentó Giovanni… la compañía especuló si podría ser una especie de contraseña… cuando terminaron de hablar sobre el asunto de la nota, registraron la forja a conciencia buscando algo relacionado con la demencia del enano… hallando un estuche enano muy bonito, donde se guardaba un Martillo…

Sieg von Krieg

Después de separarse de nuevo de sus compañeros, acudió a los establos buscando un buen sitio para dormir la mona, pues aún su borrachera era evidente… para ello encontró un pajar, aunque lo encontró confortable, decidió dormir en el interior del carro que se hallaba aparcado en el interior de la cochera de los establos…

5nd Pflugzeit, 2521 – 20:00h

Ferdinand, Wilhelm, Viktor y Giovanni

Tras hablar discretamente en la forja y poniendo en común las pesquisas y los siguientes pasos a seguir. Ferdinand y Wilhem deciden buscar en las tumbas recientes si allí se encontrara el Martillo perdido… Mientras Viktor y Giovanni, decidieron seguir explorando la Mansión..

Ferdinand y Wilhelm

Acudieron hasta el cobertizo en busca de una pala para utilizarla para desenterrar las tumbas frescas, mientras Ferdinand vigilaba por si acudía alguien… como así fue, como se percataron que un guardia apostado en la muralla se encontraba observando la actividad de los dos, impidiendoles llegar hasta las tumbas…

Viktor y Giovanni

Ambos escabulléndose por los pasillos deciden entrar a una habitación que no habían explorado hasta entonces, encontrandose un estudio. Esta estrecha habitación estaba iluminada por un candelabro de gran tamaño situado en una esquina, y contenía una silla y un escritorio. Había una montaña de pergaminos y libros con tapas de cuero sobre el escritorio, junto a varias herramientas de escritura y un ábaco…. Sin dedicarle mucho tiempo, simplemente ojeando por encima, Viktor y Giovanni no encuentran nada de su interés y abandonaron la sala dirigiéndose hacia a la cocina. Al llegar a la cocina, y al verla vacía, aunque intuían claramente que había alguien cocinando… no tardan en dirigirse a una puerta, que tras abrirla daba con una escalera que bajaban hacia… un ¿Sótano?

Sieg, Ferdinand y Wilhelm

De improviso, Sieg apareció sorprendiendo a Wilhelm que estaba intentando ocultarse del guardia apostado en la muralla…Wilhelm le informa de la situación y con un acto inconsciente… Sieg decide ayudar subiendo hasta la muralla e inventarse una historia, pero la situación no tarda en torcerse… ambos cruzan varias palabras e insultos, mientras que Ferdinand avisa rápidamente a Wilhelm que tiene el camino despejado para que empezara a cavar….

Video de Sesión

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Alvi Alvi

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