Warhammer Fantasy RP - La Compañía de la Luna Roja

Un día tarde y un chelín menos | Parte 1
Aventura Introductoria

1st Mitterfruhl, 2521

La Compañía se hospedó durante los últimos días en la Posada de la Luna Roja en Ubersreik, al lado del río Teufel.

Birgitta, la patrulla de caminos, estába esperando la llegada de su compañero, Rutger Abend, en una diligencia proveniente de Marienburgo mientras Giovanni, un Barbero Cirujano Tileano, esperaba ansioso la llegada de un paquete, que se supone debe llegar en la misma diligencia procedente de Marienburgo. Birgitta se ha decidió en ayudarlo a buscar la diligencia, para poder recuperar el paquete, y a su compañero, como parte de sus deberes como patrulla de caminos. Además de Sieg von Krieg, Escudero del Mariscal de Campo Antonin Sieber de la Reiksguard de Übersreik, este joven entusiasta que vive para y por sus méritos. Por último, Warmund Oberholtzer, un Cazador, se prestó en ayudar a Birguitta a batir el terreno únicamente por monedas.

La Compañía improvisada dejó la posada en busca de la diligencia retrasada y del misterioso paquete de Giovanni…

Casi a un día y medio desde Übereik encontraron la Diligencia en un serpeteante camino entre la Aldea de Geissbach y Überesreik. Fueron testigos de como una Manada de Hombres Bestia saqueaban y hostigaban a Rutger Abend, el colega de Birguitta, que se encontraba gravemente herido… mientras que el cochero de la diligencia yacía a su lado… muerto…

La Compañía sin dudarlo se lanzó prestos a ayudar librando un cruento combate hasta hacer húir a los hombres Bestias hacia el interior del Reikwald. Durante el combate la compañía se percató que dentro de la Diligencia había enloquecido un Mercader, que a gritos pedía que lo ayudasen de los Hombres Bestias que intentaban abrir las puertas de diligencia e intentar matarlo.

Poco después, la Compañía se encontró fortuitamente a Kurgir Balginsson, un enano matatrolls que llegaba desde Geissbach a petición de Birgitta pues el enano es su compañero inseparable, para el enano aun mantiene una deuda personal con el padre de Birgitta.

Después de intentar hacer entrar en razón al Mercader en estado de Shock y hablar con Rutger de la situación, la compañía se presentaba nerviosa ante las claras evidencias de más hombres bestias provenientes del Bosque del Reikwald… hasta que estos aparecieron…

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Un día tarde y un chelín menos | Parte 2
Aventura Introductoria

1st Mitterfruhl, 2521

… y resonaron los cuernos de guerra, una banda de hombres bestia se avalanzó hacia diligencia.

Entre ellos un Campeón de los Hombres bestia amenazó a la compañía, batiendose en combate contra Sieg, Birgitta y Kurgi. Mientras Sieg realizaba espadazos, era Birgitta la quien intentaba parar los golpes del mutante, mucho superior a ella, hasta acabar matandola con un espantoso golpe con su hacha a dos manos, rebanando la cabeza de la patrulla de caminos ante el estupor de todos sus compañeros.

Desde camino por el sur apareció un tipo extraño, ataviado con ropajes negros y grises, portando un báculo y desenvanidando su espada, cuando del bosque le flanqueó un mutante por sorpresa. Viktor Gosbert, como así si presentó posteriormente, se batió con su espada con el asqueroso mutante mientras le apoyaba el Cazador Warmund Oberholtzer, que disparaba al mutante desde una posición nada ventajosa.

Giovanni di Ventura, optó por utilizar la Inteligencia y el subterfugio, deslizándose por las sombras de los árboles para alcazar las espaldas y flanquear a las terribles bestias, con su espada y estilete tileano.

Pero sin duda fue el Enano Kurgi, claramente afectado y entrado en una especie de trance tras ver como su amiga Birgitta moría, el que trinchaba a los Hombres Bestia hasta llegar al Campeón para darle sendos hachazos debilitandolo, para que luego, a causa de un espadazo de Sieg, le cortara por la mitad al Campeón, dividiendolo en dos piezas y duchándose en sangre mutante.

El combate finalizó con la baja de Birgitta Tageslicht, que causó mella en la moral de la compañía. Los ánimos estaban caldeados y no era ni momento ni lugar para entablar una negociación con el mercader histérico, que se presentó como Klaus von Rothstein, un próspero mercader de Mariemburgo que se iba asentar en Übersreik por negocios. Aun así Giovanni di Ventura intentó por todos los medios, incluso amenazandolo con su espada, para que este le diera un paquete que se negaba a poseer.

El herido Rutger Abend, apelando a la ley y a la calma, logró contener la situación que a todas vistas iba acabar con un derramamiento de sangre. Así que apelando al buen juicio, convenció a toda la Compañía y al Mercader para volver a Übersreik. Klaus von Rothstein fue una pesada carga, pues no paró de increpar a la compañía que por su culpa, ante negar que cargaran sus pertenencias, le habían hecho perder mucho dinero.

Finalmente, la Compañía llego a Übersreik, concretamente a la Posada de la Luna Roja donde descansaron y algunos hasta pensaron apesadumbrados en la jóven y prometedora Birgitta.

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Misterio en la Villa de Grunewald | Parte 1
Aventura Ojo por Ojo

1st Mitterfruhl, 2521

Tras volver a Übersreik de vuestro último trabajo, algunos miembros de la improvisada compañía tuvisteis algunos problemas en la ciudad, pero al llegar la noche fuisteis a por vuestras habitaciones en la Posada de la Luna Roja.

- Si Ranald me lo permite y los Cuervos no me señalan, estaré fuera de servicio de guardar los caminos durante un tiempo… ánimo Kurgi, yo también la apreciaba… – Rutger tras recompensaros con unos chelines se despidió de la Compañía llevándose el cuerpo de Birgitta envuelto en una manto viejo en una carretilla hasta el Jardín de Morr de la ciudad, no sin antes regalaros el Trabuco de la Patrulla de Caminos.

También aprobechó Warmund para despedirse de la Compañía tras cobrar sus monedas. No se fue muy lejos, sino hasta la barra del bar para pedir cerveza al posadero Franz Lohner y reunirse con unos paisanos que estaban jugando a los naipes en el jolgorio de la noche.

Ocupasteis vuestras habitaciones y pasasteis la noche.

1st Pflugzeit, 2521

Una vez despejados no tardasteis en bajar y buscar trabajo. Hay un popular dicho árabe que dice: Al ocupado lo tienta un demonio y a los ociosos los dioses del Caos.

Kurgi y Giovanni fueron los primeros en acudir al tablón de anuncios de la posada, pero fue el tileano quien pudo percatarse y leer un trabajo firmado por un tal Vern Hendrick.

El mismo se hallaba sentado junto con otros dos aventureros cerrando un trato, Vern Hendrick era un jóven rubio de ojos azules, bien cuidado y vestido con ropajes caros. Junto a el joven había un curioso tipo de acento talabeclandés, con ropajes finos y nobles que posteriormente se presentó como Ferdinand von Schrödinger además de un tipo duro, curtido, un tal Wilhem Stahl que se presentaba como Patrulla de Caminos de Übersreik y que había sido compañero de Birgitta en alguna que otra ocasión.

- Lord Rickard Aschaffenberg está muy intranquilo con el estado de su nueva villa. Cree que sus empleados pueden estar preparando algún tipo de insurrección, pues son en su mayoría perezosos y muy poco cooperativos. Ustedes se harán pasar por cargadores contratados para descargar el equipaje del señor de su carruaje e instalar sus muebles, pero su verdadero cometido será espiar discretamente a los empleados, averiguar todo lo posible sobre cualquier indicio de insubordinación e informar de todo a mi señor… – Os comentaba Vern Hendrick a medida que cerrasteis el trato, que consistía en 10 chelines por jornada, más gastos. También tuvo el detalle de pagaros una jornada por adelantado.

La compañía decidió descansar y partir a la luz del alba del día siguiente.

2nd Pflugzeit, 2521

La Compañía totalmente recuperada se puso en marcha, partiendo de Übersreik por la Carretera de Bögenhafen. Algunos montados en el carromato y otros montados en sus propios caballos.

El primer tramo transcurrió sin incidentes, visteis un grupo de viajeros con los que Kurgi se paró a charlar, pero nada más allá de eso seguisteis vuestro camino por la carretera.

3rd Pflugzeit, 2521

Tardasteis 1 día y medio en llegar a Geissbach decidiendo parar en esta pequeña aldea. Alguno de vosotros se metió en problemas cuando decidisteis separaros y realizar vuestros recados, pero aun así pasasteis la noche y recuperasteis fuerzas para seguir vuestro camino a la tarde del día siguiente.

5nd Pflugzeit, 2521

Dos días y medio después, siguiendo el camino de Geissbach a la Villa de Grunewald, siguiendo las indicaciones de Wilhem que actuaba como guía. Llegasteis a las inmediaciones de la villa ya con el Bosque del Reikwald flanqueando ambos lados del camino.

Vern Hendrick se empezó a poner muy nervioso, su experiencia con los Hombres Bestia del Reikwald le había convertido en un joven temeroso ante los ruidos que emanaba el Bosque en este punto. Incluso algunos de miembros de la Compañía, logró escuchar unos balidos extraños producidos en oscuridad del Bosque y otros incluso vieron unos furiosos ojos rojos y sombras que se esfumaron al menor indicio de investigarlo, dándoles la sensación de que no estaban solos y os vigilaban.

Por fin el carromato llega a un amplio claro en el bosque, en el que se alzan varios edificios cercados por un muro de piedra de cuatro metros de altura cubierto de hiedras. Varias partes del muro se han desmoronado y han sido reforzadas con barricadas improvisadas. Un guardia vestido con una camisa de malla y una capelina patrulla la parte superior del muro armado con una ballesta. El muro está rodeado por una zanja ancha y cubierta de maleza. Una pequeña entrada fortificada con una torre almenada medio en ruinas protege la entrada. En la cima de la torre hay otro ballestero similar al anterior montando guardia.

Cuando de repente, un aullido gutural surgió del bosque y varias formas vagamente humanoides emergieron de entre la maleza, descolgandose de las ramas de los árboles y vadean los arbustos hacia la Compañía.

¡Y con su bramido, los hombres bestia se abalanzaron!

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Misterio en la Villa de Grunewald | Parte 2
Aventura Ojo por Ojo

5nd Pflugzeit, 2521 – 17:00h

.
.. Y la Compañía fue emboscada a las puertas de la Villa de Grunewald. Dos grupos divididos de cuatro Ungors liderados por Gors, emergieron de entre maleza, uno de los Gors poseía una extraña mutación, deformado por chupones que cubría toda su piel como si de un tentáculo de un pulpo se tratase.

Viktor, Kurgi y Giovanni iban montados en la Carreta de Vern Hendrick y mientras que Sieg, Ferdinand y Wilhelm iban montados respectivos caballos, cuando empezaron a combatir. La sorpresa fue cuando el Aprendiz de Hechicero, Viktor Gosbert actuando el primero, desató por primera vez su magia a los ojos de la compañía, lanzando dardos mágicos a los hombres bestia. Mientras sucedía el combate, Vern Hendrick histérico, gritaba casi enloquecido a los guardias para que estos abrieran el portón para poder entrar a la villa, pero los guardias armados con ballestas y que se mantenían hostigando a los hombres bestia, se mantuvieron ante la negativa, hasta que los hombres bestias huyeron del lugar.

El Combate sucedió con bastante éxito, incluso cuando Giovanni tuvo la osadía de cantar la disonante canción “Ella era la única hija del Emperador”, dejando aturdido a un Ungor y bastante molestos a algunos de sus compañeros. Nadie salió herido y matando a los suficientes Hombres Bestia hasta que estos se retiraran de nuevo al Bosque del Reikwald.

Se abrió el portón y la compañía entró a la villa dejando la carreta afuera, y los caballos en el establo, atendidos por dos Cocheros y joven mozo de cuadras. Y al poco, instigados por Vern Hendrick, la compañía cogió los bultos de la carreta y los cargaron hasta el interior de la villa siendo recibidos por un hombretón de poblada barba morena, vestido con un traje de armiño con las mangas acuchilladas y decorado con varias cadenas de oro, sale de la mansión y cruza con largas zancadas el descuidado jardín. Profiere un efusivo saludo a cuando se encuentra cerca de vosotros, Hendrick le dedicó una reverencia y lo presenta como el Señor Rickard Aschaffenberg.

—¡Ah, por fin llega mi equipaje! Tengo entendido que ha habido un incidente frente a las puertas de mi villa, ¿es cierto? ¿Hay algún herido? ¿No? En ese caso, ¿les importaría ayudarme a trasladar estos dichosos trastos al interior de la mansión? ¡Bien, bien! ¡Una casa no es un hogar sin las pertenencias de uno! Por aquí, caballeros. ¡Cojan una caja y síganme!

Kurgi se apresuró a recoger varios de los bultos, alardeando de su fuerza, las recogió animadamente y las fue cargando con alegría enana por la entrada de la villa. Giovanni observó algo que le llamó mucho la  atención a medida que se internaban en la villa… hasta llegar al Gran Salón: Esta grandiosa habitación estaba dominada por una mesa de roble enorme rodeada de grandes sillas de madera. Sobre la mesa había ostentosos candelabros de plata. La leña chisporroteaba suavemente en la impresionante chimenea que abarcaba prácticamente toda una pared. Una amplia escalera subía al primer piso de la mansión. Las demás paredes de la sala estaban decoradas con multitud de cabezas de osos, lobos, ciervos y jabalíes, todas montadas sobre paneles de roble.

Algunos de estos trofeos eran de presas más exóticas: uno de ellos es una sonriente y repulsiva cabeza verde, de nariz ganchuda, decorada con plumas de faisán y con una placa que decía líder de los goblins del Reikwald. Más adelante en esa misma pared hay lo que a primera vista parece una cabeza enorme de cabra, aunque un examen más detenido reveló sus crueles y afilados colmillos.


Justo en este momento, Ferdinant separarse del grupo que subía hasta las dependencias del Señor Rickard Aschaffenberg, Sieg le sigue, hasta llegar a una Galería alargada, bien iluminado por lámparas de aceite, está decorado con lujosos cuadros. La mayoría representan sucesos históricos o pasajes mitológicos de las deidades del Imperio. El mayor de todos ellos se titula La batalla de Bogwurst, un paisaje en el que se ilustra el épico enfrentamiento entre caballeros imperiales y bretonianos. En primer plano puede verse a uno de ellos, portador del emblema heráldico de los von Brüner (un jabalí sobre un escudo azul), alzándose sobre un enemigo caído.

Al poco son encontrados por Giovanni, que fue a buscarlos por la exasperación del Señor.

Reunidos todos en la habitación en la habitación del Noble y habiendo terminado de descargar todos los cofres de efectos personales del Señor traídos de Übersreik.

El Señor Aschaffenbberg toma la palabra y con un tono de voz baja y serio les dijo:

— Presumo que Hendrick ya les habrá puesto al corriente de los detalles. Juro por los dedos cruzados de Ranald que aquí está pasando algo raro, pero ignoro si es lo bastante grave como para molestar a las autoridades pertinentes. No hay que sacudir un avispero sin motivo, ¿no les parece?

— ¡Pues eso! En fin, quiero que finjan que les he dado el resto del día libre. Si mencionan que han acarreado todas estas cajas desde mi finca de Übersreik, sin duda se ganarian las simpatías del servicio. Pero claro, su verdadero propósito será descubrir por qué pasan cosas tan extrañas en este lugar. Reúnanse conmigo en el comedor esta noche para la cena, y cuando terminemos seguiremos hablando de este asunto. Por cierto, eso me recuerda otra cosa: ¿qué les gustaría tomar para cenar? Nuestra cocinera está preparando ganso y venado para esta noche. ¡Les recomiendo el venado!


Tras una pequeña discusión con el Señor Aschaffenberg, Ferdinand von Schöringer es expulsado de los aposentos del Señor. Luego fueron acompañados por Vern Hendrick hasta la habitación de invitados, donde se alojó la Compañía todo el tiempo que requirió su presencia en la villa. Justo de camino, la Compañía conoció al Señor Gregor Piersson, el mayordomo de la Villa donde respondió varias preguntas.

Sieg decidió marcharse a buscar al Capitán de la Guardia… Viktor puso interés en buscar la Biblioteca y Ferdinand… Wilhem en acudir a los establos… Giovanni se quedó en la habitación y Kurgi el enano no tardó en quedarse roncando en su camastro.

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Misterio en la Villa de Grunewald | Parte 3
Aventura Ojo por Ojo

5nd Pflugzeit, 2521 – 18:00h

La Compañía inició la investigación decidiendo separarse y abarcar más campo para explorar.

Wilhelm Stahl

… Wilhelm acudió a los establos y conoció al Mozo de Cuadra Franz Lange, un muchacho de dieciséis años, piel morena y cabello negro y rizado. Vestía ropas sencillas de campesino, este muchacho hablaba de una forma lenta y pausada, sin duda a Wilhem le pareció que era un lerdo, el típico adolescente retrasado que lo utilizan para tareas poco agradecidas. Wilhem, el Patrulla de Caminos, lo interrogó intentando sonsacar información sobre quienes visitan la Villa de Grunewald y con qué asiduidad lo han hecho últimamente.

Willhem le dedicó bastante tiempo a seguir investigando los establos, investigando la carreta que allí se guardaba, pero en un cambio muy drástico de humor… cogió al pobre muchacho de la solapa, amenazando de darle un par de guantazos, intentando sacar información de manera forzada, incluso ofreciendo sobornar al pobre muchacho para que este te dé cierta información sobre el anterior propietario de la villa, sin sonsacar nada útil, Wilhelm salió de los Establos para dirigirse hacia a el Cobertizo del Jardín.

Un Cobertizo desconchabado, de madera y donde se guardaban herramientas de jardinería y herboristería, Wilhelm desinteresado decidió abandonar el Cobertizo y reunirse con sus compañeros.

Viktor Gosbert.

… Acudió a la Biblioteca y se encontró a Otto Geizhals el Bibliotecario de la villa, un hombre corpulento, de rostro sonrosado y patillas pobladas que se unen en el bigote. Vestía túnica de erudito y lleva unos quevedos apoyados precariamente sobre su gruesa nariz. Mantuvo una ligera conversación con el Bibliotecario mientras mantenía una ligera conversación, además Viktor intentó divisar algún libro en la Biblioteca que le llamase la atención, sin tener éxito.

Tras estar en la Biblioteca curioseando, buscó hasta pararse a detenerse en hablar con otra sirvienta Hanna Draltz que preparaba el Gran Salón para la Cena del Señor.

Al poco Viktor se encontró con Giovanni di Ventura.

Giovanni di Ventura

… El Tileano decidió salir afuera de la Villa a explorar, al salir de la puerta principal, se fijó en un asentamiento de piedra, un Santuario hecho a Sigmar, de apariencia abandonada… con iconos del Dios, erosionados y abandonados en el tiempo. El Tileano siguió explorando hasta las perreras, que parecía un criadero de Perros Caza de gran tamaño… sin interés, el Tileano siguió visitando el lugar gasta llegar al jardín, curiosamente muy mal cuidado y dejado, atravesando el pequeño huerto de manzanos pochos y ciertas hierbas plantadas que estaban infectadas de babosas y orugas, dando un aspecto muy descuidado, hasta llegar a un Cementerio de aspecto improvisado. No había ningún signo de atención y cuidado a la docena de Lápidas dispuestas y sin marcar, fijándose en dos tumbas de apariencia reciente y dándose cuenta que parte de la muralla que protege la villa está derruida.

Al poco Giovanni se encontró con Viktor Gosbert.

Sieg von Krieg

… El joven escudero de la Reiksguard, se percató mientras exploraba la planta superior de la villa, como un sirviente llamaba a la puerta de una pequeña habitación llamando a un tal “Tood” que se había quedado dormido, y el Señor Piersson le necesitaba en el Gran Salón para preparar la cena. A dos pasos de allí, también pudo escuchar como una voz fuerte tronaba hasta fuera del pasillo. – ¡No os dejéis afeitar las barbas! ¡No confiéis nunca en un Barbero! -. Sieg ignorando la voz fuerte se dirigió hasta la Sala de la Guardia antes pasando por la Cocina, conociendo a Karla Wagner una mujer rechoncha de 35 años con penetrantes ojos azules, mejillas sonrosadas y el cabello castaño recogido en un mono. De cerca, el aliento le huele a vino del fuerte. Viste el típico uniforme blanco de cocinera, siempre manchado de sangre y comida, con la que mantuvo una ligera conversación hasta dirigirse a la Sala de la Guardia, encontrándose por el camino con a Gertie una Sirviente, de voz apagada y cansada, escaqueándose del trabajo.

Al llegar a la Sala de Guardia, Sieg, encontró a 3 guardias jugando a las Cartas, mantuvo una conversación fluida con el Capitán Anders Blucher, un hombre alto que roza los cuarenta, con una larga barba rubia y un bigote en forma de U invertida. Posee una coraza muy bien cuidada de la que se siente muy orgulloso junto con su Zweihander. Siempre lleva ladeado su sombrero escarlata de ala ancha y larga pluma blanca. El Capitán le cuenta al escudero, cuánto han sufrido por el último ataque de hombres bestia, mientras empiezan a beber alcohol.

Sieg se jugó una botella de licor de buena calidad del Capitán, a las cartas, jugando a la carta más alta en tres rondas. La primera la ganó Sieg, pero las dos últimas las ganó el Capitán quedándose con los tres chelines de Sieg. Pero no satisfecho el Capitán le ofreció regalarle la botella de licor si competía a ver quién aguantaba más hasta quedarse tan borracho como una cuba.

Sieg no aguantó, cada vez fue a peor, hasta quedarse tan borracho como una cuba, ante las risa de los guardias y la jocosidad del Capitán, que le instigaba a beber cada vez más.

Ferdinand von Schrodinger

Se quedó charlando con Kurgi un buen rato en la habitación de invitados, contándole cómo decidió tomar los votos de Matador y de su anterior vida en Karak Azgaraz. El jóven Noble, salió de la habitación tras encontrarse con unos sirvientes por el pasillo, además Ferdinand también escuchó la voz grave que escuchó Sieg por el pasillo - Libros, vino y sueño. ¡No, no! ¡Libros, vino y sueño! Es maligno. Está mal… Ferdinand se acercó a la puerta donde esa voz bronca balbuceaba frases incoherentes - ¡Esconde el Martillo! Corazón que no sabe Ojo que no vé! - Ignorando la habitación de donde surge esa voz Que flor más bonita… y ahora a Dormir! - Ferdinand decidió curiosear la habitación.

Esta habitación de convalecencia solía ser el cuarto de invitados, pero desde el ataque de los hombres bestia se ha utilizado para alojar a los empleados que requieren atención médica. Todos los muebles se han pegado a las paredes a fin de hacer espacio para los catres improvisados. Los heridos están siendo atendidos por un doctor, ayudado por una hermana Sigmarita.

Ferdinand no tardó en decidirse no involucrarse con la anterior sala, y el jóven noble Talabeclandés bajó hasta la cocina viendo a la servidumbre, y a una mujer regordeta haciendo la cocina, y siguiendo explorando la parte baja de la mansión, cuando es llamado la atención por Karla la cociner,a cuando disponía a bajar las escaleras a la Bodega, siendo expulsado.

Giovanni y Viktor, investigando juntos.

Al poco Viktor se encontró con Giovanni di Ventura y juntos acudieron a la entrada fortificada de la muralla donde tuvieron una pequeña charla con los guardias que les ayudaron con sus ballestas en la escaramuza a las puertas de la villa, descubrieron que el anterior propietario de la villa fue Andreas von Brüner y desapareció hacía un año apróximadamente.. que justo coincidía con el aumento de los ataques de los Hombres Bestia a la Villa.

Ambos acuden de nuevo a las perreras conociendo a Olver Gand es un hombre enorme y calvo de treinta y pocos años; mide casi dos metros y es de complexión fuerte. Luce una incipiente barba, tiene el rostro surcado de cicatrices y la nariz rota. Viste las botas altas de cuero características de los cazadores, pero prefiere llevar el torso desnudo para dejar al descubierto sus marcados músculos. Lleva un collar de pinchos alrededor del cuello. Ambos aventureros interrogaron al bruto cazador, acerca del anterior Señor de la Villa.

Tras terminar la acabar de charlar, jocosamente deciden visitar a una de las sirvienta que anteriormente Viktor había hablado en el Gran Salón, el Tileano y el Aprendiz de Hechicero apuestan a ver quien se la liga primero, y se dirigieron hacia allí.

Justo al llegar al Gran Salón, se unió Ferdinand.

Giovanni, Viktor, Ferdinand, Wilhelm investigando juntos.

Tras ponerse al día, Giovanni, Viktor y Ferdinand, se sienten observados mientras charlan por la sirvienta Hanna Dralst, Giovanni la sonríe pícaro y se dirige hacia la moza. Mientras Wilhelm aparece y se reúne con el resto en el Gran Salón.

Giovanni intenta camelarse a la sirvienta mientras la interroga, el Tileano descubre que la mujer del Señor Aschaffenberg permanece en Übersreik y se llama Ludmilla von Brüner, y que el Señor heredó la villa por la dote del matrimonio. Finalmente el Tileano consigue llamar la atención de la sirvienta, con la que quedó después de la cena.

Tras hablar los cuatro conversan y ponen en común lo que han ido descubriendo….

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Misterio en la Villa de Grunewald | Parte 4
Aventura Ojo por Ojo

5nd Pflugzeit, 2521 – 19:00h

Viktor, Giovanni, Ferdinand y Wilhem se hallaban en el Gran Salón donde aún se estaba preparando la mesa de la Cena, cuando algo inquietó a Viktor…. Al aparecer, Viktor Gosbert, vió a un niño de apariencia fantasmal bajando por las escaleras del segundo piso al Gran Salón, cruzando la mesa del comedor… dijo que le saludaba con su pequeña manita. Pasando por todo el comedor hasta atravesar un muro, mientras le hacía señas de que viniera con él… hacia esa dirección en concreto…
Viktor marchó hasta una habitación contigua siguiendo su visión, una sala muy bien iluminada, con un ventanal enmarcado por dos pesadas cortinas de color oscuro y que daban a una pequeña arboleda. A pesar de la luz del dia que bañaba la sala, al joven hechicero le pareció que hacía mucho frío. Viktor decidió entrar en la habitación y justo al hacerlo, al joven hechicero se le puso la piel de gallina, se le empezó a condensar el aliento… fijándose que sobre la pared de piedra del este había un visillo de terciopelo azul y frente a este visillo había colocada una silla de respaldo alto con gruesos cojines, que pese a haber sido un mueble opulento, ahora se hallaba bastante gastado…. del techo colgaba una araña de luces y otra de las paredes de las sala había una gran chimenea de ladrillo, vacía y apagada a pesar del frio…
Viktor inspeccionó el visillo, retirando con cuidado… cuando de repente vió un inquietante ojo humano como hinchado, con un iris de color azul pálido y una enorme pupila dilatada, observandolo detenidamente revelaba que había manchas de sangre en la pupila. El lienzo estaba enmarcado en un pesado marco tallado con una serie de siniestros trazos geométricos… aunque lo intentó, el jóven mago no reconoció la naturaleza de lienzo, volviendolo a tapar y saliendo de la sala de estar.



Giovanni y Wilhelm mientras tanto intercambiaron algunas palabras, hasta que Giovanni cansado de esperar por la cena, se disponía a ir a la cocina pues le apremiaba el hambre, se encontró con Viktor en el pasillo, se preocupó bastante pues este le parecía muy angustiado. Y tras hablar con él, Giovanni decide ir a hablar con la sirvienta Hanna Dralst, y le pregunta sobre la Sala de Estar.
Decidido en averiguar algo más Giovanni y Wilhelm entran a la Sala de estar, acompañados por Viktor donde esté les comenta todo de lo que ha sido testigo y averiguado. Wilhem y Giovanni llevados por su curiosidad desearon ver el cuadro, ambos quedaron angustiados después de verlo, pero especialmente Giovanni… sintió un impulso por tocar y manipular el cuadro, cuando Viktor logra apartar a Giovanni de manera inmediata, pero forcejeando Viktor lo detiene justo antes de que Wilhelm volviese a tapar el cuadro con el visillo.
El grupo decide salir fuera de la villa para conversar, queriendo evitar oídos indiscretos ante lo acontecido.

Ferdinand von Schrodinger

… decidió separarse justo cuando Viktor se excusaba para perseguir su visión. El jóven noble tras dar con varios sirvientes, este intentaba averiguar acerca de la distribución de habitaciones.
Ferdinand sigue paseando por el pasillo del segundo piso, hasta entrar en la habitación de los invitados, encontrándose al enano Kurgi roncando… Siguiendo explorando e intentando entrar en las habitaciones cerradas, Ferdinand se encuentra con el administrador Pierson a la altura de la Sala de Convalecencia, volviendo a escuchar los desvaríos de una voz fuerte - ¡El Ojo que todo lo vé, el Ojo lo vé todo! - haciendo caso omiso a la voz, Ferdinand le pregunta al administrador por Sieg.
Seguido por su instinto de encontrar a Sieg Ferdinand salió a fuera de la villa, y por fortuna lo vió sentado a los pies de el muro, pero antes Ferdinand echó un vistazo por la fragua que justo le había quedado de camino.

Sieg von Krieg

… tan borracho como una cuba, extrañamente empezó a hablar con un extraño acento bretoniano… al poco decide marcharse tambaleándose hasta el exterior de la villa…
Tras tomar un poco el aire, y decidir que quiere arreglar su espada, el borracho Sieg se dirigió hacia la fragua que se hallaba empotrada en una de las esquinas interiores del muro, en el interior había un horno frío y un pesado yunque, y de las paredes colgaban numerosas herramientas de herrero. Sobre un banco de madera enorme había un surtido de armas y armaduras bastante estropeadas… Sieg borracho decide intentar arreglar una Capelina de Placas con sus nulos conocimientos de Herrería, destrozando la pieza, y tirándola por los suelos de la Fragua… al final decide marcharse hasta el exterior, hasta el muro este, donde se sienta a pensar en sus cosas de borracho…
Al poco es encontrado por Ferdinand.

Ferdinand, Wilhelm, Sieg, Viktor y Giovanni

Al poco de salir, todos se reúnen en la entrada de la villa, incluido Sieg a pesar de seguir borracho, ayudado por Ferdinand. Viktor puso al día a Ferdinand y a Sieg, sobre el cuadro que anteriormente fueron testigos en la Sala de Estar… pero Sieg no prestó apenas atención y en seguida el grupo volvió a separarse… cuando Sieg se quedó fuera…

Ferdinand, Wilhelm, Viktor y Giovanni Tras dejar a Sieg entraron en la mansión y subieron al piso de arriba, Ferdinand comentó al resto lo que vió en la sala de convalecencias, y así fue, como siguiendo la ronca voz de los delirios de un enano en la planta superior… - Esconde el Martillo!, esconde el Martillo! Corazón que no sabe, Ojo que no ve… y así decidieron entrar a la misma… Esta habitación solía ser el cuarto de invitados, pero desde el ataque de los hombres bestia se utilizó para alojar a los empleados que requieren atención médica. Todos los muebles se han pegado a las paredes a fin de hacer espacio para los catres improvisados…
En el interior de la habitación había cuatro personas encamadas, entre ellos un enano que balbuceada delirante ,a su lado, consolandolo y atendiendolo se hallaba una anciana la conocieron por la Hermana Sonja, piadosa de Sigmar… además de dos guardias encamados inconscientes, y un jóven que se presentó como el Jardinero de la Villa, Bertoldt Grandhof y justo en el centro, atareado, se hallaba el Galeno de la Villa, el Doctor Stefan Sieger de acento Wissenlandés.
Los miembros de la Compañía no tardaron en entablar conversación con ellos y preguntarle por la situación de los heridos… el Doctor le restó importancia al estado del Enano, que resultó ser Korden Kurgasson…el Herrero de la Villa… No dejéis que me afeitan la Barbas, no confieis nunca en un Barbero! Gritaba el enano en unos balbuceos delirantes… aunque no fue capaz de responder a ninguna pregunta debido a su estado… disculpándose por el Enano habló Sonja, que resultó estar ciega.. y así explicó como se ha descuidado la Capilla de Sigmar…
El Galeno se mostró indiferente a la compañía, realizando sus que haceres.. mientras el Jardinero, un muchacho nervioso de unos 20 años, no paraba de quejarse de dolores por todo el cuerpo… mientras era interrogado por Viktor, pues le parecia un tipo extraño y de alguna manera quería saber como el jardinero había acabado herido…
La insistencia de Giovanni por atender a los heridos y hizo que se ofendiera el Doctor Sieger que salió acalorado de la Sala de Convalecencia, momentos en que la Compañía aprovecha para hablar intentar hablar más privadamente con la Hermana Sonja.. pero al poco llegó el Doctor con el Mayordomo… momentos en lo que Giovanni atiende a Bertoldt y se dió cuenta que el Jardinero, únicamente estafa fingiendo estar herido…
Al salir de la habitación de Convalecencia, saliendo por los pasillos la compañía se encuentra con un sirviente que se hallaba fregando los suelos del piso de las habitaciones, cuando Willhelm al ser el último, se fijó como al sirviente se le calló una nota que el Patrulla de Caminos lo cogió de inmediato y en el momento que vió correcto lo compartió con el resto, dándoselo a Giovanni para que lo leyese justo cuando llegaron a la fragua… “El Ganso está bueno” - comentó Giovanni… la compañía especuló si podría ser una especie de contraseña… cuando terminaron de hablar sobre el asunto de la nota, registraron la forja a conciencia buscando algo relacionado con la demencia del enano… hallando un estuche enano muy bonito, donde se guardaba un Martillo…

Sieg von Krieg

Después de separarse de nuevo de sus compañeros, acudió a los establos buscando un buen sitio para dormir la mona, pues aún su borrachera era evidente… para ello encontró un pajar, aunque lo encontró confortable, decidió dormir en el interior del carro que se hallaba aparcado en el interior de la cochera de los establos…

5nd Pflugzeit, 2521 – 20:00h

Ferdinand, Wilhelm, Viktor y Giovanni

Tras hablar discretamente en la forja y poniendo en común las pesquisas y los siguientes pasos a seguir. Ferdinand y Wilhem deciden buscar en las tumbas recientes si allí se encontrara el Martillo perdido… Mientras Viktor y Giovanni, decidieron seguir explorando la Mansión..

Ferdinand y Wilhelm

Acudieron hasta el cobertizo en busca de una pala para utilizarla para desenterrar las tumbas frescas, mientras Ferdinand vigilaba por si acudía alguien… como así fue, como se percataron que un guardia apostado en la muralla se encontraba observando la actividad de los dos, impidiendoles llegar hasta las tumbas…

Viktor y Giovanni

Ambos escabulléndose por los pasillos deciden entrar a una habitación que no habían explorado hasta entonces, encontrandose un estudio. Esta estrecha habitación estaba iluminada por un candelabro de gran tamaño situado en una esquina, y contenía una silla y un escritorio. Había una montaña de pergaminos y libros con tapas de cuero sobre el escritorio, junto a varias herramientas de escritura y un ábaco…. Sin dedicarle mucho tiempo, simplemente ojeando por encima, Viktor y Giovanni no encuentran nada de su interés y abandonaron la sala dirigiéndose hacia a la cocina. Al llegar a la cocina, y al verla vacía, aunque intuían claramente que había alguien cocinando… no tardan en dirigirse a una puerta, que tras abrirla daba con una escalera que bajaban hacia… un ¿Sótano?

Sieg, Ferdinand y Wilhelm

De improviso, Sieg apareció sorprendiendo a Wilhelm que estaba intentando ocultarse del guardia apostado en la muralla…Wilhelm le informa de la situación y con un acto inconsciente… Sieg decide ayudar subiendo hasta la muralla e inventarse una historia, pero la situación no tarda en torcerse… ambos cruzan varias palabras e insultos, mientras que Ferdinand avisa rápidamente a Wilhelm que tiene el camino despejado para que empezara a cavar….

Video de Sesión

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Misterio en la Villa de Grunewald | Parte 5
Aventura Ojo por Ojo

5nd Pflugzeit, 2521 – 20:00h

Wilhelm, Ferdinand Sieg… y Kurgi

La estratagema funcionó… pero no todo lo bien como lo habían pensado, pues Sieg cruzó unas serias palabras con el guardia de la muralla, un guardia hosco, violento y mal hablado que no dudó en contestar con acero la chulería y borrachera del joven Sieg… a pesar de que Ferdinand subió hasta la muralla para presionar al guardia y tranquilizar la situación, cosa que no mejoró para nada cuando al asombro de de Sieg y Ferdinand apareció Kurgi… El enano apoyó a Sieg, pero calentando la situación, que de pronto se tornó violenta. El guardia cruzó espadas de nuevo con Sieg, presionando al joven escudero hasta el borde de la muralla… acabando en el suelo cayendo desde unos 5 metros de altura. Sieg podía haberse matado pero sobrevivió al tener la suerte de caer bien

Kurgi y Ferdinand no dudaron en vengar a su compañero cruzando espadas y hachas con el guardia, hasta derrotarlo… el guardia tiró su espada y pidió clemencia ante una pelea injusta… pues se encontraba muy mal herido.

…durante todo este jaleo, Willhelm consiguió desenterrar las tumbas y registrarlas sin levantar sospechas, no encontró ningún rastro del susodicho Martillo, salvo dos cadáveres frescos, de un hombre y una mujer, que parecían coincidir del relato de que eran antiguos guardias caídos a manos del último asalto de los Hombres Bestia.

Sieg regresó mal herido para asestar el golpe final al guardia, pero en un acto de honor y honradez decidió marcar al desgraciado con un tajo en la cara, con la esperanza de volver a cruzar las espadas en un futuro cercano.

Tras terminar el enfrentamiento estos cuatro aventureros se pusieron al día comentando los descubrimientos… y los siguientes paso en la investigación para encontrar el Martillo perdido…

Ferdinand y Sieg

Sieg dolorido por la caída… decidió ir hasta las habitación de invitados, para desplomarse encima de un camastro ayudado por Ferdinand.

Ferdinand decide buscar a Giovanni para avisarle que Sieg está herido y necesitaba de su ayuda, buscó por el Salón, por la Galería hasta acabar delante de una puerta, curioseando una conversación que sólo podía escucharla si se acercaba lo suficiente tras la puerta de la Biblioteca… “Será esta noche… dormiremos a todos y realizaremos el ritual, Gunnar ya sabe que tiene que raptar a Todd…” … Ferdinand sorprendido se movió rápido abando la puerta y dirigiéndose a la siguiente de la Galería y entrando en el Despacho, siguiendo buscando a Giovanni… y así hasta llegar a la cocina.

En la cocina ya había movimiento, sirvientes y la cocinera preparando la cena. Ferdinand siguió preguntando por Giovanni sin suerte alguna.

Ferdinand por último optó por salir fuera de la mansión y reunirse con Kurgi y Wilhelm.

Kurgi, Wilhelm… y Wilhelm

Kurgi poniéndose al día tras su larga siesta con Wilhelm sobre los datos del Enano Korden Kurgansson y los pasos a seguir.

Wilhelm y Kurgi son avisados por Ferdinand ante lo escuchado en la puerta de la Biblioteca… esto les incomoda, les pone nerviosas y Wilhelm insta en avisar a todos los compañeros… incluidos los desaparecidos Viktor y Giovanni.

Viktor y Giovanni

Tras abrir la puerta que daba a una escalera que bajaba dieron con una habitación pequeña y lóbrega, iluminada por los rayos de sol que se filtraban a través de una rejilla en la pared, cerca del techo. Era un lugar fresco y olía a tierra húmeda. En una de las paredes había un gancho del que cuelga una lámpara de aceite apagada. La bodega está bien abastecida con diversos caldos selectos, entre los que se incluyen vino riesling de Pritzstock, la mejor cerveza amarga de Bugman y cerveza Agua de Trueno.

Ambos dieron con una pista de unos arañazos en el suelo que revelaba que el botellero podía deslizarse hacia fuera… lo exploraron descubriendo había un pasadizo secreto que conducía a una especie de templo.

Ambos se internaron en esta amplia sala está decorada con sencillez, iluminada por antorchas en las paredes que arrojan una luz tenue y vacilante. Olía a humedad y hacía fresco en ella. En una de las paredes había una pequeña estantería con libros, en otra un armario, y en el centro de la habitación se alza un bloque de granito de dos metros de largo, negro como la pez y cubierto por trazos de sangre seca que conforman el símbolo de la estrella de ocho puntas. Contemplar este símbolo heló el alma de estos aventurero especialmente en Giovanni que se encontraba muy débil mentalmente… Justo cuando se dispusieron a registrar el lugar.

Viktor y Giovanni, no se esperaban lo que se iban a encontrar allí, en tal impío lugar tras escuchar una serie de sonidos guturales y espantosos, un sonido muy característico…hasta que ante ellos apareció una especie de guardián del lugar, una masa amorfa de tentáculos, carnes, ojos y bocas… la criatura abalanzó sobre ellos causandoles un gran estupor.

Giovanni entró en un ataque de pánico causandole un gran terror, su instinto de supervivencia se antepuso ante el compañerismo con Viktor Gosbert, que se vio abordado por la criatura, con la que luchó defendiéndose como pudo y huyendo buscando una escapatoria. Desgraciadamente, ambos aventureros llegaron hasta un callejón sin salida, tras internarse por un túnel que daba con una escalera con una trampilla atrancada por algún objeto. En este momento tan dramático, Giovanni en otro ataque de pánico sin capacidad para huir, se va a un rincón y se coloca en posición fetal, buscando la protección imaginaria de su madre… mientras que el joven aprendiz de hechicero, le sonríe la fortuna al acercarse a la criatura y dormirla con un conjuro de su saber. Esto le da el suficiente tiempo para espabilar a Giovanni y salir huyendo por donde antes había entrado.

Ambos lo consiguieron… la criatura no se despertó, dandoles el suficiente tiempo para volver a la bodega y colocar el botellero en su sitio.. eso sí, no sin antes Viktor registrar las estanterías del templo y llevarse consigo dos extraños libros que ocultó en su túnica…

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