Warhammer Fantasy RP - La Compañía de la Luna Roja

Misterio en la Villa de Grunewald | Parte 3

Aventura Ojo por Ojo

5nd Pflugzeit, 2521 – 18:00h

La Compañía inició la investigación decidiendo separarse y abarcar más campo para explorar.

Wilhelm Stahl

… Wilhelm acudió a los establos y conoció al Mozo de Cuadra Franz Lange, un muchacho de dieciséis años, piel morena y cabello negro y rizado. Vestía ropas sencillas de campesino, este muchacho hablaba de una forma lenta y pausada, sin duda a Wilhem le pareció que era un lerdo, el típico adolescente retrasado que lo utilizan para tareas poco agradecidas. Wilhem, el Patrulla de Caminos, lo interrogó intentando sonsacar información sobre quienes visitan la Villa de Grunewald y con qué asiduidad lo han hecho últimamente.

Willhem le dedicó bastante tiempo a seguir investigando los establos, investigando la carreta que allí se guardaba, pero en un cambio muy drástico de humor… cogió al pobre muchacho de la solapa, amenazando de darle un par de guantazos, intentando sacar información de manera forzada, incluso ofreciendo sobornar al pobre muchacho para que este te dé cierta información sobre el anterior propietario de la villa, sin sonsacar nada útil, Wilhelm salió de los Establos para dirigirse hacia a el Cobertizo del Jardín.

Un Cobertizo desconchabado, de madera y donde se guardaban herramientas de jardinería y herboristería, Wilhelm desinteresado decidió abandonar el Cobertizo y reunirse con sus compañeros.

Viktor Gosbert.

… Acudió a la Biblioteca y se encontró a Otto Geizhals el Bibliotecario de la villa, un hombre corpulento, de rostro sonrosado y patillas pobladas que se unen en el bigote. Vestía túnica de erudito y lleva unos quevedos apoyados precariamente sobre su gruesa nariz. Mantuvo una ligera conversación con el Bibliotecario mientras mantenía una ligera conversación, además Viktor intentó divisar algún libro en la Biblioteca que le llamase la atención, sin tener éxito.

Tras estar en la Biblioteca curioseando, buscó hasta pararse a detenerse en hablar con otra sirvienta Hanna Draltz que preparaba el Gran Salón para la Cena del Señor.

Al poco Viktor se encontró con Giovanni di Ventura.

Giovanni di Ventura

… El Tileano decidió salir afuera de la Villa a explorar, al salir de la puerta principal, se fijó en un asentamiento de piedra, un Santuario hecho a Sigmar, de apariencia abandonada… con iconos del Dios, erosionados y abandonados en el tiempo. El Tileano siguió explorando hasta las perreras, que parecía un criadero de Perros Caza de gran tamaño… sin interés, el Tileano siguió visitando el lugar gasta llegar al jardín, curiosamente muy mal cuidado y dejado, atravesando el pequeño huerto de manzanos pochos y ciertas hierbas plantadas que estaban infectadas de babosas y orugas, dando un aspecto muy descuidado, hasta llegar a un Cementerio de aspecto improvisado. No había ningún signo de atención y cuidado a la docena de Lápidas dispuestas y sin marcar, fijándose en dos tumbas de apariencia reciente y dándose cuenta que parte de la muralla que protege la villa está derruida.

Al poco Giovanni se encontró con Viktor Gosbert.

Sieg von Krieg

… El joven escudero de la Reiksguard, se percató mientras exploraba la planta superior de la villa, como un sirviente llamaba a la puerta de una pequeña habitación llamando a un tal “Tood” que se había quedado dormido, y el Señor Piersson le necesitaba en el Gran Salón para preparar la cena. A dos pasos de allí, también pudo escuchar como una voz fuerte tronaba hasta fuera del pasillo. – ¡No os dejéis afeitar las barbas! ¡No confiéis nunca en un Barbero! -. Sieg ignorando la voz fuerte se dirigió hasta la Sala de la Guardia antes pasando por la Cocina, conociendo a Karla Wagner una mujer rechoncha de 35 años con penetrantes ojos azules, mejillas sonrosadas y el cabello castaño recogido en un mono. De cerca, el aliento le huele a vino del fuerte. Viste el típico uniforme blanco de cocinera, siempre manchado de sangre y comida, con la que mantuvo una ligera conversación hasta dirigirse a la Sala de la Guardia, encontrándose por el camino con a Gertie una Sirviente, de voz apagada y cansada, escaqueándose del trabajo.

Al llegar a la Sala de Guardia, Sieg, encontró a 3 guardias jugando a las Cartas, mantuvo una conversación fluida con el Capitán Anders Blucher, un hombre alto que roza los cuarenta, con una larga barba rubia y un bigote en forma de U invertida. Posee una coraza muy bien cuidada de la que se siente muy orgulloso junto con su Zweihander. Siempre lleva ladeado su sombrero escarlata de ala ancha y larga pluma blanca. El Capitán le cuenta al escudero, cuánto han sufrido por el último ataque de hombres bestia, mientras empiezan a beber alcohol.

Sieg se jugó una botella de licor de buena calidad del Capitán, a las cartas, jugando a la carta más alta en tres rondas. La primera la ganó Sieg, pero las dos últimas las ganó el Capitán quedándose con los tres chelines de Sieg. Pero no satisfecho el Capitán le ofreció regalarle la botella de licor si competía a ver quién aguantaba más hasta quedarse tan borracho como una cuba.

Sieg no aguantó, cada vez fue a peor, hasta quedarse tan borracho como una cuba, ante las risa de los guardias y la jocosidad del Capitán, que le instigaba a beber cada vez más.

Ferdinand von Schrodinger

Se quedó charlando con Kurgi un buen rato en la habitación de invitados, contándole cómo decidió tomar los votos de Matador y de su anterior vida en Karak Azgaraz. El jóven Noble, salió de la habitación tras encontrarse con unos sirvientes por el pasillo, además Ferdinand también escuchó la voz grave que escuchó Sieg por el pasillo - Libros, vino y sueño. ¡No, no! ¡Libros, vino y sueño! Es maligno. Está mal… Ferdinand se acercó a la puerta donde esa voz bronca balbuceaba frases incoherentes - ¡Esconde el Martillo! Corazón que no sabe Ojo que no vé! - Ignorando la habitación de donde surge esa voz Que flor más bonita… y ahora a Dormir! - Ferdinand decidió curiosear la habitación.

Esta habitación de convalecencia solía ser el cuarto de invitados, pero desde el ataque de los hombres bestia se ha utilizado para alojar a los empleados que requieren atención médica. Todos los muebles se han pegado a las paredes a fin de hacer espacio para los catres improvisados. Los heridos están siendo atendidos por un doctor, ayudado por una hermana Sigmarita.

Ferdinand no tardó en decidirse no involucrarse con la anterior sala, y el jóven noble Talabeclandés bajó hasta la cocina viendo a la servidumbre, y a una mujer regordeta haciendo la cocina, y siguiendo explorando la parte baja de la mansión, cuando es llamado la atención por Karla la cociner,a cuando disponía a bajar las escaleras a la Bodega, siendo expulsado.

Giovanni y Viktor, investigando juntos.

Al poco Viktor se encontró con Giovanni di Ventura y juntos acudieron a la entrada fortificada de la muralla donde tuvieron una pequeña charla con los guardias que les ayudaron con sus ballestas en la escaramuza a las puertas de la villa, descubrieron que el anterior propietario de la villa fue Andreas von Brüner y desapareció hacía un año apróximadamente.. que justo coincidía con el aumento de los ataques de los Hombres Bestia a la Villa.

Ambos acuden de nuevo a las perreras conociendo a Olver Gand es un hombre enorme y calvo de treinta y pocos años; mide casi dos metros y es de complexión fuerte. Luce una incipiente barba, tiene el rostro surcado de cicatrices y la nariz rota. Viste las botas altas de cuero características de los cazadores, pero prefiere llevar el torso desnudo para dejar al descubierto sus marcados músculos. Lleva un collar de pinchos alrededor del cuello. Ambos aventureros interrogaron al bruto cazador, acerca del anterior Señor de la Villa.

Tras terminar la acabar de charlar, jocosamente deciden visitar a una de las sirvienta que anteriormente Viktor había hablado en el Gran Salón, el Tileano y el Aprendiz de Hechicero apuestan a ver quien se la liga primero, y se dirigieron hacia allí.

Justo al llegar al Gran Salón, se unió Ferdinand.

Giovanni, Viktor, Ferdinand, Wilhelm investigando juntos.

Tras ponerse al día, Giovanni, Viktor y Ferdinand, se sienten observados mientras charlan por la sirvienta Hanna Dralst, Giovanni la sonríe pícaro y se dirige hacia la moza. Mientras Wilhelm aparece y se reúne con el resto en el Gran Salón.

Giovanni intenta camelarse a la sirvienta mientras la interroga, el Tileano descubre que la mujer del Señor Aschaffenberg permanece en Übersreik y se llama Ludmilla von Brüner, y que el Señor heredó la villa por la dote del matrimonio. Finalmente el Tileano consigue llamar la atención de la sirvienta, con la que quedó después de la cena.

Tras hablar los cuatro conversan y ponen en común lo que han ido descubriendo….

Video de Sesión

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Tras la charla con Lord Rickard me dispuse a explorar un poco por mi cuenta, había pasado demasiado tiempo en compañía del grupo y me apetecía pasar algún tiempo solo.

Tras aventurarme por el pasillo y bajar al primer piso me encontré en la cocina, allí una mujer preparaba el banquete que servirían en la cena, de haber sabido lo que tramaban le habría rebanado el gaznate allí mismo sin perder un solo segundo, maldita bruja…

Tras merodear por los pasillos y cruzarme con algunos miembros del servicio alcancé las dependencias de la guardia, allí debido a mi temperamento me deje enredar en una competición de lo más estúpida. Alcohol, orgullo y falta de costumbre, esa es la receta para el desastre y así fue, una de las peores resacas de mi vida.

Alvi Alvi

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